lunes, 29 de septiembre de 2008

El porqué me gustan las películas de extraterrestres. Sentirnos starpeople. Gente de las estrellas.

No sé si os ha pasado con las películas espaciales o del futuro, pero a mi, en ocasiones, lo que veo en ellas me resulta vagamente familiar. No digo que recuerde nada de otras vidas o algo así, si no que tengo la sensación de que...bueno, explicarlo me es complicado.
Cuando digo que me siento cercana a este tipo de películas, no me refiero a sus guiones de guerras galácticas, donde los buenos tienen que andar parando los maquiavélicos planes de los malos. Me refiero a sus escenarios. Esos planetas me maravillan, esas ciudades me resultan lógicas, modernas y funcionales.
Pero hay cosas que no entiendo. Por ejemplo que especies de pulpos que no saben hablar y que van todo el rato soltando babas y diciendo “guaguabuh” manejen unas naves de última tecnología psíquica. Podría imaginar que si los seres humanos avanzamos, lo hacemos en todos los sentidos, pero que nos desarrollemos en maquinaria e involucionemos a nuestro estado de anfibios no me parece creíble, dudo que una rana sepa pilotar un Boeing ni siquiera. Pero, vamos , si llegan a hacerlo, prometo comerme mis palabras.






Otras cosas que no entiendo es eso de las confederaciones interplanetarias. Ni como pueden medir quien es bueno o luz, de quien no lo es, los oscuros. Teniendo en cuenta que nadie es malo cien por cien, ni puramente bueno. Pero si hay que elegir yo quiero ser de la hermandad gris, la que le diga a la blanca que deben ayudar a los negros y o luchar contra ellos. Si luchan, se transforman en ellos.
Todos los dibujos, películas y otros como libros destinados a los niños nos hablan de los extraterrestres. Pero nunca los pintan como seres normales. Es curioso que sólo por nacer fuera de este planeta como superman tengamos poderes o no. Visto de esta manera da pena ser un simple terrestre, pues parece más un castigo que no el lugar donde el azar nos hizo nacer.
También me he dado cuenta de que en las películas viejas todos los Ebes son monstruos, justo en unos años en los que se tenía miedo a lo venido de fuera. Luego con “Encuentros en la Tercera Fase” y sus ganas de contactarnos, la cosa cambio. Dejamos de tener miedo y todos deseamos ser elegidos para verlos. Dicen que nos elijen de niños…¡quién sabe!.
Luego me doy cuenta de que cada X años nos vuelven a cambiar las cosas y nos traen de nuevo a los bichos espaciales. Los mayores piensan que a través del cine y los medios se nos manipula lo que debemos sentir hacia los de fuera, de otros planetas. Pero si es así creo que sólo las personas influenciables y volubles (que cambian mucho de ideas como yo) irán pensando según les digan. Los demás dicen que tienen algo dentro de si que o bien les hace creer que los EBES no Existen, o todo lo contrario. A mi me gustaría saber si existen, y si es si, cómo son, si vienen, por qué lo hacen, si somos de ellos, porque nos dejan aquí. Pero quiero saber la verdad, no lo que me cuente una película, por mucho que me gusten sus efectos especiales o lo entretenida que me lo pase comiendo palomitas saladas mientras la veo. Quisiera esperar a saber la verdad y saber por dónde buscarla. Porque para inventarla siempre queda tiempo.
Mientras seguiré mirando al cielo, aunque sea cada noche desde mi terraza, porque un día puede ...no sé , si otros tienen suerte. Y si no es así, o baja alguno venido de más allá de las Pléyades siempre me quedará la vista maravillosa de nuestra hermosa luna, y esos planetas que se mueven de posición.

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