martes, 16 de septiembre de 2008

Mirar un fantasma. Parapsicologia.Espiritismo. El más allá.



No voy a contar si he visto o creído ver fantasmas. Voy a sitios con mucha historia y donde dicen que ellos habitan, pero hablar sobre lo que yo veo o no es imposible, porque no sabría distinguir una verdad de una fantasia. Tadavía no estoy preparada. Ambas cosas me enriquecen y aprendo. Pero si, hoy quiero hablar de fantasmas. Veo y oigo muchos programas, leo los libros que me dejan con historias reales. Y me lleno de dudas. Yo pienso que todo es posible. Que unas cosas como los fenómenos paranormales pasen poquito, no significan que no pasen y que en ocasiones sean tan reales como el aire que respiramos o la gravedad que nos une al suelo. Como la imagen de mi espejo que soy yo, pero al tiempo no lo soy. Una realidad que tiene un punto en mi, pero que al ponerse sobre la superficie de un objeto deja de ser yo, aunque me imite. Ya que mi pensamiento está en un lugar, en mi yo completo, el que provoca el reflejo. Y la otra realidad, es sólo una extensión de mi. Pero su existencia depende de mi voluntad y mi movimiento. Si alguien mirara, por pensar un ejemplo, desde algún lugar y donde estamos yo y mi reflejo, sólo viera la ANAÏS sin alma, no estaría viendo una mentira. Simplemente una verdad diferente.
Pues como os decía muchas cosas me las pregunto cada vez con más frecuencia. Ya no es sólo si existe el otro lado de las cosas, o los misterios y sus variedades. También me pregunto de la gente que mira los espejos desde puntos diversos.
Todos mis compañeros , poquitos, con los que puedo hablar estos temas, sólo quieren hacer ouijas y pasar miedo, vivir aventuras de terror, notar como el pánico les recorre la espalda y se les reseca la boca del susto. Como si fueran viajes subiendo a la noria. No porque quieran ver realmente desde arriba, sino para sentir materialmente el viaje.
A mi a veces me dan pena los fantasmas, tanto si existen como si son realidades desconocidas, me dan lástima porque no nos interesan, sólo las usamos. A este lado de la frontera de las cosas, en la vida que respiramos, hacemos lo mismo. Utilizamos los días y las horas para intentar vivir emociones, pero realmente no tengo muy claro que lo hagamos.
Con algunos amigos estamos porque saben hablar de moda, con otros amigos salimos para buscar novio/as, con otros porque nos gusta salir a comer, otros por que nos escuchan o nos gusta escuchar, y a los amigos fantamas nos arrimamos interesadamente para tener aventuras de miedo, y claro no me extraña que cuando le meten las grabadoras en las bocas, si es que están allí, pues los pobres digan tacos o nos manden a tomar ....
Yo leo libros antigüos y noto que los de aquel tiempo buscaban un sentido a las cosas. Por ejemplo si había un caso paranormal en un sitio estaban interesados en saber si había pasado algo, si lo que se sentía o veía allí tenía un motivo. Luego entraban en la parte técnica de cómo conseguían hacer esas cosas sin cuerpo aparente. Y cosas de ese estilo. Y sinceramente a mi me parece mayor aventura.
Me gustaría llegar a un lugar y que me saliera de frente un fantasma y decirle : “Hola, ¿por qué estás aquí?¿desde cuando?¿sabes que te vemos y oímos? ¿por qué haces para ser visto y oido? ¿por qué estás tan agarrado a este lugar o persona? ¿de quién eres familia?".
Sí, la familia, porque esos fantasmas si existen pudieron haber estado vivos, haber sido de nosotros, con sus vidas , sus trabajos, sus ilusiones, y ser familia de otras personas a las que amo, quiso u odio. Mi abuelo, mi bisabuelo, están muertos.
A mi abuelo le dio un infarto estando yo y mi abuela con él. Le intentemos hacer el boca boca. Yo tenía ocho años estaba asustada, me sentía impotente, mi abuela nerviosa. Cuando vinieron a los diez minutos mi tío y mi mamá y los de urgencias, también lo intentaron.
He soñado muchas veces con ese día, diciéndome las cosas que podría haber hecho, pero no supe hacer. Pero no son pesadillas, son sueños de pena con amor. Amor que yo le tuve y él me devolvía. Y sé que si su fantasma está en mi casa, porque aquí murió, no me hará daño, seguirá siendo en esencia como lo fue en vida, si así me quiso, y ahora está de alguna manera debe ser lo mismo. No me da miedo sentirlo. Me da pena no poder verlo.
No considero adecuado, supongamos, que pasado un siglo y ya deshabitada mi casa, casi en ruinas, viniera un grupo de chicos grabadoras en mano a pasar miedo a costa de mi abuelo, que conociéndolo seguro que los miraría y dejaría hacer pero nunca les diria “¡te voy a matar¡”.
Tampoco entiendo a los grandes en ocasiones, mi madre y yo lo comentamos, cuando se va a sitios caidos a investigar la mayoría de veces no hay nada, o algunos residuos leves de vida latente, no sé sabe de que aquí o de allá. Ella dice que tiene que comprobarlo igualmente. Pero suele ir primero de día y si es posible con planos del edificio, para evitar accidentes y saber dónde hay luz y túneles.
Siempre que le pregunto si todas las ruinas tienen fantasmas, me mira y me sonrie, y me dice: "¿otra vez la misma pregunta?. No, es un mito, un mito creado desde algunas décadas!".
Me dice que algunos lugares caidos guardan algo entre sus muros, en ocasiones, pero sólo aquellos que han sido testigos de tragedias, y alegrias muy fuertes. O que han tenido mucha vida humana en su interior por muchos años seguidos y ha ido sumando pequeñas historias de hombres con sus dias y noches llenas de emociones.
Dice que una casa la hacen los albañiles pero le da personalidad sus ocupantes.
No sé si tendrá razón o no.
Fantasmas de niños parece ser los que más abundan y los que menos los de ancianos.
Algún entendido por ahí que no me acuerdo de alguna vez que he ido a escuchar a mayores hablando sobre el misterio afirmaba que las personas al morir y reaparecer como fantasmas lo hacen con el físico que mejor se sienten. Aunque los mayores que escuchaban creo que por lo que luego preguntaron todos entendieron que se ponen en edad adulta, madurez le llaman. Pero yo pensé que quizás el mejor tiempo de los hombres es su infancia. Al menos todos los grandes que conozco me hablan de ella con cierta nostalgia, incluso quienes lo han pasado mal por algo en sus vidas, porque de niño aún se tienen esperanzas de llegar a metas en esta vida, se vive con ilusión de un futuro y todo nos parece posible.
Los fantasmas de niños, no sé porqué son los que más miedo dan a los investigadores y aficionados al misterio. Deben de ser que nos ven como pequeños diablos incontrolables, que no sabemos del bien o del mal, y que nos da todo igual. Y que si luego morimos pues con poderes “fantasmales” debemos ser tremendo y malos malísimos. Siempre me viene a la cabeza para este caso la película de Damien...malo como él sólo.
Por otro lado si hay entidades de niños aquí, a mi no me parece tan anómalo, si a los mayores les debe resultar confuso morirse (suponiendo que exista un lugar limbo), con todo lo que leen, estudian y saben, un niño desorientado y temeroso debe tener peor encontrar el otro lado correcto.
Tampoco hay cosas que no entiendo muy bien de algunos supuestos fantasmas, por ejemplo imaginemos que deben usar una energía tremenda (no sé cual) para comunicarse de donde estén con nosotros, y en vez de aprovecharlo para sacar una ayuda, se dedican a decir o hacer cosas sin sentido.
Ya no son los mismos fantasmas de antes. Si leo casos antiguos o escucho a personas mayores diciendo la leyenda del fantasma de su pueblo, todos dicen que venían a pedir velitas o misas, o que les enterraran en campo sagrado, o que encontraran a su asesino, o que ayudaran a algun vivo con el que le uniera un tipo de afecto. Pero los nuevos fantasmas tienen un carácter más tremendo y maleducado, se dedican a insultar al personal, a amenazar o burlarse de la peña curiosa. Debe ser que como los tiempos están cambiando en este lado de la vida, los que van al otro ya llevan nuestros males modernos. Un día aprarecera una voz de un señor de ultratumba negando que exista el más allá e insultando a los que andan investigando su caso de aparición.
Cada día sé más datos, pero os confieso que parece que sé menos que en un principio. O no todo es lo que dicen o no todo lo que dicen es. Todos parecen sacados, los fantasmas, de la casa maldita de Velasco, que he visto, por fin este verano. Ya no hay abuelitas espectrales que invisibles mecen a sus nietos en su cunita. Ya no vienen invisbles damas que llamaban musas para animar a hacer arte a los vivos. Ya no acuden los esposos fallecidos a los que quedan aquí, para apoyarles y esperarles.
Ya no parecen haber originales, sino versiones de reflejos en el espejo, fantasmas sin historia que ni dicen, ni quieren nada, que no sienten, que no tienen un fin y un principio.
Yo nunca haré una ouija en un cementerio, no porque piense que allí no hay espíritus, que también lo pienso, sino por si los hubiera, por educación no molestarles.
Si que me gustaría dar con fantasmas, verles, estudiarlos, pero para saber, no quiero aprovecharme de ellos ni que ellos se aprovechen de mi.
Cuando leo sobre poltergeist me da la sensación de que en este mundo de residuos de almas se quedan sólo las de los antisociales y psicopatas, esos que salen en la serie CSI, gente que ni siente ni padece, que piensa que los demás están para servirles y ser manipulados, como si fueran peonzas de un juego que ellos manipulan.
Claro que a veces pienso que quizás los medios de comunicación que sigo sólo dan paso a este tipo de espectros activos, porque los dulzones o con historia no son morbosos.
Es como esos programas del corazón que nos ponen todo el día y que sólo sacan las historias que tienen chicha. Dejándonos ver sólo lo malo de la gente. Y quien cobra más y se vende antes. Pues igual los fantasmas más malos y dudosos son los únicos que tienen cabida en los medios.
Y luego al leer en grupos de oración o espiritas veo que allí sólo van los guías, santos, maestros, o trascendidos esos, pura luz y energía.
Y yo me pregunto ¿quién se va a preocupar de los fantasmas normales?, ¿Cuándo va a interesar porque están aquí, si lo están? ¿y cómo funciona?.
No sé lo mismo es que mi cerebro aún no está preparado para comprender como me dicen muchos maestros de cosas que se me olvidan, pero suenan muy espirituales.
Uno me dijo que si lo entendiera mi cerebro reventaría, porque no estoy preparada en esta vida para entenderlo. Claro que yo le pedí que me lo explicara a mi el mismo que se lo contó a él, y me dijo que era un espiritu Guía. Y le pregunté porque a él no le había explotado el cerebro. Y me dijo que su alma era pura, y yo le dije, pues yo no soy mala del todo. Me dijo que era otro tipo de pureza de alma. Y le comenté que si me la limpiaba un día ¿podría entender lo que decía el? Y no, me insistió en que sólo los elegidos.
No sé si ellos tienen algo distinto en su cuerpo y cerebro que les hace ser más fuerte a ese conocimiento, pero francamente, salvo lo que dicen, no los veo tan diferentes a los demás, beben, comen, andan por la gravedad, no les conozco grandes inventos, y me dicen y dicen y dicen que han hecho, hecho y hecho, pero no me enseñan nada para que yo lo compruebe. Y creer, así , sin más, no es que dude, pero no me conforma.
¿Habéis visto alguna vez un espiritu?.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Si con 10 años piensas tan abiertamente einteligente que pareces, cuando tengas más ¿qué harás?
Sigue así pequeña, tú ejemplo hace que nos refresquemos los mayores que hace mucho, pero que mucho empezamos a mirar el universo y sus misterios.

Anaïs Madera Roldán dijo...

No soy inteligente, soy normalita, como mis compañeros de mi edad. Lo que pasa que para mi ha sido fácil hacerme un blog y decir lo que opino y pienso del mundo.
saludos esp@ciales

Albert dijo...

Anais, no es lo mismo un espíritu que un fantasma, ok? Los fantasmas son anormalidades y muy escasos y los espiritus son normales y nos rodean todo el tiempo.

Y tienes razón las cosas están cambiando y muy deprisa, y según parece, más van a cambiar próximamente.

Me explicaré porqué ya parezco Nostradamus. Yo soy de Sabadell (BCN) pero vivo en México D.F. incrustado en una familia de espiritistas.

Últimamente hemos recibido el mensaje de que nos preparemos para lo que viene, que va a ser duro pero que no seremos olvidados pués somos elegidos y pertenecemos a la tribu de
Miguel (¿?) que existe desde antes de que el hombre pisara América (¿¿??).

Un bonito misterio ¿verdad? Óbviamente, se trata de San Miguel Arcángel y he tratado de investigar pero no he encontrado nada aparte de lo que leí en "El juício de Lucifer" de JJ Benítez.

De esto ya tiene más de un año y no hemos podido contactar desde entonces ¿como ves?

Anaïs Madera Roldán dijo...

Hola Albert he estado buscando, que interesante lo que comentas.
Según he leido San Miguel dirije los ejércitos contra el dragón en la lucha final o apocalipsis. Pues lo mismo si sois de su estirpe es que seréis parte de los guerreros buenos.

besos

Anónimo dijo...

sabes los elegidos no son muy diferentes a ti solo en una cosa buscan mas que solo comprender por eso son elegidos no buscan lo material buscan lo espiritual pero es bien dificil asta para ellos por que tu puedes desir que existe lo espiritual pero si no lo ves nunca lo vas a creer soy jose tengo 16 años y mi mensaje es que se arriesgan demasiado al entrar a ese mundo pero si lo asen lleguen al fondo MI MSN ES: jose_miguel_127@hotmail.com