miércoles, 7 de enero de 2009

Gran descubrimiento 2009: Los Reyes Magos no son los Jonas Brothers







Los Reyes Magos no son Los Jonas Brothers, pero tienen casi más fans

La primera de sus fans soy yo que todos los años les espero. No tanto a ellos como su propia magia mantenida por mis mayores. Este año me fui a verlos venir al Puerto de Barcelona. Aquí llegan en Barco. Bueno no son ellos, si no gente que les ayuda a mantener esa magia.
Justo estaba acabando de oír el discurso del alcalde de Barcelona y Baltasar, cuando me llamaron de mi pueblo para que corriera a vestirme de paje.
Yo me había apuntado a la lista de niñas para la cabalgata, pero como era muy pequeña me dijeron que me esperara un año más. Bueno, por eso y porque les dije que yo creía en ellos, y debieron entender que creo en los de las cabalgatas, cuando yo lo que quería decir es que creo en aquellos antíguos que llegaron a Belén, Grandes Magos que conocían los cielos y las artes científicas y mágicas de la época.





En resumen, paso, que me llamaron porque una de las niñas grandes se puso malita y necesitaban sustituta. Había más niñas apuntadas pero dio la suerte mi nombre.
Yo que todos los años cuando llega el Día de Reyes me pongo nerviosa y excitada porque me lo paso genial viendo las cabalgatas y recogiendo caramelos, con esta llamada de alegría, daba botes.
Pero, ¡problemas¡. Me encontraba en la capital, llegar a mi pueblo me iba a llevar tres cuartos de hora si había poco tráfico. Corrimos al coche, yo toda temblando de moción y con ganas de gritar de alegría (creo que lo hice).
Y hubo suerte...llegue al lugar dónde se vestían los pajes, ya no había nadie sólo las dos chicas encargadas de los vestidos..¡me estaban esperand!. Me vistieron en un "visto y no visto", me maquillaron y mientras lo hacía, yo estaba contándoles que mi sueño se había hecho realidad, ellas me decían que: "¡qué suerte!". ¡Iba a trabajar para los Reyes Magos...bueno para los niños!.
Y luego me dieron otra sorpresa: "Anaïs vas al séquito del Rey Baltasar". ¡No me lo quería y podía creer!". Pensé que se habían equivocado, pero no. Iba a ir al lado de mi Rey favorito.
Toda mi infancia soñándolo, y este año se convertía en realidad. Mi primer regalo de Reyes había llegado más mágico que ninguno. Un deseo que yo no había escrito en la carta, en la que como siempre sólo pongo :”Queridos Reyes este año, si podéis, sorprenderme de nuevo”.
Y es que mi día de Reyes es despertarme con una carta y juegos dónde primero tengo que encontrar los regalos, que me suelen esconder por toda la casa, y me lo paso también que a veces me gusta más el juego que los propios regalos. Y ¡vaya que me han sorprendido¡
Allí estaba yo, primero en el Ayuntamiento ayudando a los niños a llegar hasta su rey preferido.
¡Qué emocionante coger a los pequeñitos de la mano y verles esas caritas felices, casi divinas, y cogiéndote la mano, con sus manitas pequeñitas, y cuando los subes a las rodillas de sus majestades ver cómo los miran!.
Debo contaros que, a pesar de ello, algunos niños que venían tan felices, al arrimarlos al Rey se pusieron a llorar, uno vino corriendo a mi y a su mamá, impresionados por las barbas y vestidos.
Y cada vez que acercaba un niño al Rey yo estaba más llena, no sé de qué, ni como explicarlo, era una alegría tan grande y diferente.
Acabada la ronda de los Correos a los Reyes Magos. Nos llevaron en filas organizadas a las carrozas. Me temblaban los pies, en esos momentos pensé, que era tan fantástico que podía no ser real o estropearse algo, no sé, que me dijeran que por pequeña en la carroza no me dejaban subirme. Pero no fue así, claro que yo no lo sabía y ese temorcito y los nervios me hacían temblar las piernas, bueno también temblaba un poquito por el frío que estamos teniendo en Barcelona. Porque, encima, este año los Reyes nos han dejado un manto de nieve en las Montañas.
En cada carroza íbamos diez niñas.
Yo no me lo podía creer que estuviera allí, y no en cualquier carroza de la cabalgata, si no en la que yo quería. Nos pusieron cubos de caramelos y empezó la aventura por mi pueblo.
La gente estaba esperando contenta, padres, abuelos e hijos, todos niños esa noche que recogían caramelos.
Me encantaba ir tirando los dulces, aunque tuve que tener cuidado para no hacer daño a las personas que se pegaban casi a la carroza. La verdad es que incluso venían a ella a coger los puñaditos de caramelos en mano.
Veía a mi padres y tío correr durante el trayecto detrás de la carroza. Y tenían las narices frías y rojas, parecían elfos corriendo por el bosque. Es que, en ocasiones, creo que temen demasiado por mi. Aunque viéndolos, de lejos , porque siempre me dan libertad y cuidan desde lejos, me sentía protegida.
Ví a todos los amigos del pueblo y los saludé. Y a los niños pequeñitos, que son mi debilidad les fui haciendo guiños y saluditos de amor, tirándoles besitos, y se ponían más contentos que con miles de caramelos.
Me acordé de que hace un par de años eso me pasaba a mi, así que di las gracias a las otras niñas que antes que yo habían ocupado mi puesto y me habían dado a mi la ilusión en ese día de Reyes.
A las Once habíamos terminado, paro la carroza y acabo la magia...pero, sólo de la cabalgata.
Fui corriendo a casa. Estaba muy cansada tanto movimiento y todo en un día, tantas emociones, tantas sensaciones, tantos recuerdos de mi niñez no tan lejana.
Cene y me dormí tempranito. No suelo hacerlo. La verdad es que sólo me acuesto pronto Nochebuena y Noche de Reyes.
Y como siempre lo hice intentando despertarme pronto...para pillar a quien pone los Reyes...pero, otra vez, no hubo suerte.
Al amanecer nada mas levantarme me tope con un regalo pesado, y al salir al comedor allí estaba la carta con las instrucciones de este año, para encontrar los regalos.
Desperté a toda la casa, no me gusta vivirlo sola.
Y cuando ya los tuve todos...como siempre di gracias con la mente a los Reyes, me habían vuelto a sorprender en mil maneras diferentes. Sin embargo, un rato después, tomándome el colacao, con mi madre, pasé de estar contenta a llorar. Me habían venido a la cabeza las imágenes de tres mañanas atrás a la hora del desayuno. Ese día mientras tomaba el colacao en la tele nos mostraban los cuerpos sin vida de los niños muertos en Gaza. Ellos no sólo no tendrán regalos, si no que les han quitado el derecho a vivir. Tuve un rato de bajón, luego me acordé de los niños que existen en el mundo y que están pasando frío estos días, siendo maltratados por adultos o simplemente sin comida.
Me sentí un poco culpable, de ser una niña afortunada. Y aunque abría regalos contenta a medias, un tanto egoísta por mi parte, me juré que cuando supiera y pudiera algo haría.
No sé cuando, ni dónde, ni con quiénes, pero las cosas de este mundo, las malas, no pueden quedar así.
Me hubiera gustado tener como regalo una caja gigante donde los Reyes Magos me hubieran puesto todas las armas del mundo, y haberme encargado de hundirlas en las profundidades de algún mar. Pero mis regalos eran juguetes.
No me quejo, pues me encantan. Es sólo que , a veces, pido demasiado. Y los Reyes Magos son Mágicos, pero no son Dios. Sin embargo confío que igual que ellos hicieron realidad mi sueño de estar en la Cabalgata, o la suerte, o el destino, o lo que fuera, igual un día pueden lograr mis otros deseos.
¡Espero que los Reyes Magos os hayan querido lo suficiente para dejaros, no juguetes o regalos, si no un sueño bonito esa noche y un despertar descansado!. Tal vez el próximo año soñéis con ellos de otra manera.
¿Sabéis que todo en ellos es un misterio?, ni siquiera saben porque aparecen en la historia de Jesús, sobre todo por que se les da importancia, si eran magos, ya que por aquel entonces la magia estaba perseguida y mal vista.
Dice mi madre que los dejaron en los escritos porque al representar las grandes magias y arrodillarse ante Jesús era un símbolo de que los antiguos cultos paganos se postraban ante la nueva religión Cristiana.
Ni siquiera se saben si eran tres o catorce. Porque los que conocemos son la leyenda creada en el Medievo. Hasta tienen una basílica donde dicen fueron enterrados.. supongo que es parte del Mito.
Perseguían una estrella que venía desde Oriente dirección a Belén. Una estrella tan inteligente que se paraba y desaparecía delante de los pueblos. Dicen que unos años antes de los que creemos nació Jesús coincidiendo con la persecución de los inocentes de el Rey Herodes (que ese de mágico no tenía nada y mucho de asesino si). Y dicen los científicos, porque estos días lo he leído en los periódicos, que aquella estrella podía ser un cometa o una Nova.
Fuera lo que fuera...creo que hace tiempo dejo de importar, de toda historia se coge un final que enseña, y de esta hemos aprendido a que los niños merecen un día de ilusión, para que cuando sean adultos y sus vidas no vayan como ellos han soñado, al menos recuerden eso los días de Reyes. Nunca se sabe donde va a nacer un niño que viene a cambiar cosas del mundo cada niño es adorado en su casa con el mismo amor que lo fue Jesús o cualquier profeta de cualquier pueblo o nación.
Lo importante es que los niños somos el futuro y que debemos crecer tranquilos, para que podamos usar nuestras vidas en cosas positivas.

6 comentarios:

Albert dijo...

Sólo te voy a escribir 4 palabras : ¡NUNCA PIERDAS ESA MAGIA!

Anaïs Madera Roldán dijo...

Intentaré no perderla ¡no quiero convertirme en un adulto gris y triste¡ Quiero ser grande , pero soñar siempre.
saludos Esp@ciales

yondri dijo...

Hola. Llegue a tu blog por casualidad, y me gustó mucho saber que existe alguien como tu en este mundo "virtual". Luego me sorprendió mucho tu manera de expresarte. Es sencillamente impresionante, y reflejas todas esas cosas por las que muchos de nosotros pasamos hace ya algunos años. Mealegra que hayas cumplido tu sueño en el día de reyes.

Sigue adelante, que yo seguiré pasando por aquí de vez en cuando. Un saludo desde Venezuela.

Mallorea dijo...

"Y aunque abría regalos contenta a medias, un tanto egoísta por mi parte, me juré que cuando supiera y pudiera algo haría."
Anaïs, ya lo haces, cariño mio, y mucho :) Que pienses en aquellos que no tienen nada y en los que sufren es una prueba ya de tu solidaridad y tu bondad, y estoy segura de que tu Baltasar les ha hecho llegar tus besos :D
Gracias preciosa, por tus palabras y tu ilusión: tú si que eres un regalo para tod@s. Besos.

Anairam dijo...

Me da mucho gusto que chiquitas como tu escriban como lo haces, se esfuercen por compartir tu forma tan adorable de expresar tus ideas y aventuraz, claro que no te convertiras en un adulto gris,Saludos de México.

Anaïs Madera Roldán dijo...

Gracias por lo bonito que decís.
Espero que los reyes os hayan traido nuevas fuerzas para la vida.
besos esp@ciales